“Taj”, lectura viajera

La novela “Taj” de Andrés Pascual, premio 2016 novela Histórica Alfonso X El Sabio, cuenta la historia de cómo todo un imperio trabajó al unísono para construir el monumento más hermoso jamás construido en el Indostán, el Taj Mahal. Un homenaje a los más de 20.000 hombres, mujeres y niños que trabajaron en esta construcción.

La emperatriz Mumtaz Mahal sueña antes de morir con un monumento y hace prometer a su esposo, el Sha Jahan emperador mongol, honrar su recuerdo construyéndolo. Conocemos la historia del Taj Mahal a través de los ojos de Balu, un muchacho con unas dotes impresionantes para el dibujo que emprende un viaje hacia Agra dejando atrás su vida en el desierto para buscar a su amada Aisha, quien había sido recluida en el harén del soberano. Balu es uno de los 20.000 héroes entre calígrafos, arquitectos, artesanos, maestros y obreros que se jugaron la vida participando desde el inicio hasta el final en la construcción del monumento. Todo un gran desafío arquitectónico, añadiendo que su localización en la orilla del río Yamuna complicaba aún más su construcción. Además, las condiciones de trabajo eran muy delicadas para todos los involucrados en la obra. La poca estabilidad de los andamios de maderas, el descontrol de los animales empleados para cargar los materiales pesados y todo el sistema para ir poniendo los enormes bloques de mármol uno encima de otro causaron más de una muerte.

2155546710_d616d9b313_o
El Taj Mahal | Paul Asman

La novela de Andrés Pascual, además de trasladarnos a la India de los harenes y de los grandes emperadores, nos enseña a través del personaje de Balu las complicaciones a la hora de viajar en busca de una nueva vida, un futuro. Dificultades que se nos presentan actualmente en cualquier viaje que podamos realizar, como es el caso de llegar a un sitio y no saber cómo actuar o moverse entre las calles, dejando al descubierto que somos forasteros, entre otras tantas complicaciones.

El personaje principal nos incita a seguir y luchar por nuestros sueños, dejando de lado lo que digan y piensen los demás. Sus padres eran campesinos y la jerarquía en la sociedad estaba muy marcada; de campesino no podías llegar a ser artista, arquitecto o maestro, pero a Balu le dio exactamente igual, sabía que era distinto y que iba a conseguir lo que se propusiera. Otra lección, o más bien reflexión, tras leer “Taj”, es que en aquel momento se unieron dos civilizaciones, el islam e hinduismo, creando una maravilla y dejando de lado las diferencias religiosas y culturales, cosa que ahora mismo resultaría muy difícil en nuestra sociedad.

No hace falta viajar hasta la India para adentrarse en su cultura y en su esencia con esta novela, la que realmente recomiendo a todos aquellos que tengan pensado viajar a la India, incluso a todas las personas interesadas en  viajar: se trasladarán a las calles de Agra sin moverse del sillón. Una historia de superación, de amor, de romper con los estándares de la sociedad que no les dejará indiferentes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s